11 de enero de 2026

La multa

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Cuando el pasado 20 de diciembre fuimos mi mujer y yo a El Espinar para celebrar con mis hijos, nietos y demás familia la Nochebuena y Navidad, me encontré con la poco grata sorpresa de la notificación de una multa de tráfico por haberme saltado el semáforo en rojo de las calles Cea Bermúdez-Vallehermoso de Madrid y el incumplimiento de la obligación de identificar en tiempo y forma al conductor, lo que constituye una infracción grave.

El talón de cargo, así se llamaba, ascendía a la friolera de 732,87 euros.

Como no iba a permitir que semejante deuda tributaria me amargara la celebración de la Nochebuena y Navidad, dejé para mi vuelta a Madrid la gestión de dicha multa.

Gestión que me ha llevado a recorrer distintas oficinas municipales, comenzando por la situada en la calle Velázquez, número 52.

Desde allí me remitieron a la oficina de Atención Integral al Contribuyente, situada en la calle Alcalá, 45, de Madrid. El funcionario que allí me atendió, al no disponer de los datos pertinentes, me envió en nota manuscrita de su puño y letra a la Dirección General de Multas, calle Albarracín, 33 de Madrid. En esta oficina tampoco me resolvieron la “recaudación en periodo ejecutivo” de dicha sanción.

Yo había pagado ya hacía tiempo a través de CaixaBank la multa por la infracción que reconocí de saltarme en rojo el citado semáforo de las calles Cea Bermúdez-Vallehermoso y no identificar al conductor, que era yo mismo.

Todas estas notificaciones y gestiones han generado un cúmulo de papeles que ascienden a quince hojas.

En descargo de los funcionarios y encargados que me atendieron en las citadas oficinas, quiero hacer constar su amabilidad y disposición a ayudarme dentro de sus competencias y posibilidades.

Pensará el lector de este blog que ya estoy en camino de resolver el problema de la multa por la citada infracción de tráfico.

Nada más lejos de la realidad. Si la Subdirección General de Recaudación ha enviado a El Espinar la mencionada Carta de Pago, ello se debe a que tanto en mi DNI como en mi carnet de conducir figura la dirección calle Prado, 2, El Espinar, Segovia, con lo cual tengo que hacer constar en ambos casos mi actual dirección en Madrid.

¿A qué organismo u oficina dirigirme para efectuar estos cambios y empadronarme en Madrid?

Y no descarto que tenga que volver a examinarme para conseguir el carnet de conducir.

Esta es la hora en que no sé por dónde empezar.

 

 

4 de enero de 2026

El Concierto de Año Nuevo 2026

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Desde que me alcanza la memoria he disfrutado viendo y oyendo por televisión la retransmisión del Concierto de Año Nuevo en la Sala Dorada de la Music Verein de Viena.

Han dirigido este concierto los directores más prestigiosos del mundo, entre los que no puedo por menos de mencionar a Ricardo Muti, Daniel Barenboin, Christian Thielemann, Gustavo Duhamel, Zubin Mehta, Lorin Maazel, Carlos Kleiber, Claudio Abbado y Herbert von Karajan, varios de los cuales han repetido más de una vez su actuación al frente de la Orquesta Filarmónica de Viena.

Este año 2026 la responsabilidad de dirigir el Concierto de Año Nuevo ha recaído en el canadiense Yannick Nézet-Séguib (YN-S), en quien se dan la mano la tradición y la modernidad, la frescura y la brillantez.

Como se preguntó con acierto y algo de sorna Martin Llade, en quien recayó este año la responsabilidad de comentar la retransmisión del Concierto por Radio Televisión Española, qué bebida energética se habría tomado YN-S para mostrar tal vitalidad.

A mí me llamó la atención el pendiente que lucía en su oreja izquierda YN-S, algo que para algunos críticos contrasta con la exigente formalidad de la Orquesta Filarmónica de Viena, en la que advierto la presencia de más mujeres que anteriormente.

Pero no es ese adorno anecdótico el único rasgo de modernidad que en su actuación lució YN-S, quien por cierto dirigió a la orquesta sin partitura.

A los lectores de mi blog que deseen una información exhaustiva de las piezas interpretadas este año por la Orquesta de la Music Verein de Viena les remito a la excelente revista de música clásica Scherzo y a la edición del diario ABC del 1 de enero de 2026.

A mí me interesa destacar, más que las innovaciones introducidas por YN-S en el repertorio del Concierto de Año Nuevo, como las obras compuestas por mujeres y el ballet del descanso, con bailarines en atuendos desenfadados, la fidelidad a los valses y polcas de los músicos de la familia Strauss.

Y siempre estoy esperando con nostalgia la interpretación del bellísimo vals El Bello Danubio Azul y con curiosidad La Marcha Radetzky, que el público asistente acompaña con palmadas y que en esta ocasión el director del concierto se mezcló con los asistentes para desearles en varios idiomas un Feliz Año Nuevo 2026.

En unos tiempos convulsos en los que las guerras asolan el mundo y en los que se resalta la decadencia, innegable en muchos aspectos, de Europa y su cultura, a mí me ha consolado una vez más el Concierto de Año Nuevo.

Y quiero compartir con los lectores un pensamiento que mantiene viva mi esperanza:

La música, sobre todo la clásica, nos salvará.

 

28 de diciembre de 2025

Actualización del Diccionario de la Real Academia Española... y más

 Las palabras y la vida Alberto Martín Baró

El pasado lunes 15 de diciembre la Real Academia Española (RAE) ha presentado las novedades del Diccionario de la lengua española (DLE).

En su edición de 2026 el DLE incorporará más de 330 palabras, incluyendo términos tecnológicos, como streaming, hashtag y loguearse, coloquiales como farlopa, simpa, bocachancla, milenial y okey, que reflejan la evolución del español digital y social.

Entre las voces científicas destacan gravitón y términos médicos como narcoléptico.

Hay también coloquialismos, como farlopa, simpa, bocachancla, milenial y brutal, en el nuevo sentido de estupendo.

Como en otras ocasiones, el DLE tiene presentes las voces usadas en los países Hispanoamericanos.

Asimismo la RAE ha elegido como palabra del año arancel, a saber “La tarifa oficial determinante de los derechos que se han de pagar en varios servicios, como el de costas judiciales, aduanas, etc. o establecida para remunerar a ciertos profesionales”.

Entre los coloquialismos de la actualización del DLE, hay varios que a mí me resultan poco utilizables, como “hacer un simpa”, por salir de un establecimiento sin pagar. Tampoco he usado nunca “bocachancla” como sinónimo de bocazas o persona que habla mucho y sin pensar, a menudo diciendo tonterías o indiscreciones.

Sin embargo, sí me son familiares vocablos como milenial, adaptación del inglés millennial para referirse a los nacidos entre las dos últimas décadas del siglo XX.

Otras actualizaciones de DLE son abreviaturas cuyo sentido es fácilmente inteligible, como eco, por ecografía, ara quienes frecuentamos hospitales y clínicas. O acepciones que se deducen de los mismos términos como turismofobia o microteatro.

Al lector interesado en estas novedades le remito a la Fundeu, donde encontrará las definiciones pertinentes.

Yo quiero aprovechar esta actualización del DLE para comentar algunas cuestiones lingüísticas que en algún momento me han llamado la atención.

Así el vocablo selfi fue declarado por la RAE palabra del año en 2013 para significar la foto que uno se hace a sí mismo. En alguna ocasión me he permitido apuntar que existen en español palabras como autorretrato o autofoto, con el significado de selfi.

También es digna de recordar la adopción en español de anglicismos para los distintos deportes. Así fútbol tradujo el inglés football, mientras que prácticamente nadie utiliza balompié. En cambio baloncesto se impuso al inglés basket, aunque también se utilice en español básquet. Balonmano desterró al inglés handball.

Quiero terminar este blog con el uso entre los hispanohablantes de un anglicismo cuya traducción al español no tiene ningún sentido. Así estamos acostumbrados a utilizar blackfriday, como día especial para la compra de cualesquiera productos. Su traducción literal al español sería “viernes negro”, lo que evidentemente es absurdo.

Y es que la pereza se impone a la hora de usar términos ingleses sin buscar algún equivalente en español.

 

 


21 de diciembre de 2025

Tyler Fusher, mago de la palabra

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Yo he conocido a Tyler Fisher a través de mi mujer Angelina Lamelas, que a su vez le conoció en el solemne acto de ingreso en la Real Academia Española de José María Merino, amigo suyo y mío. Al final del acto formaron una fila de saludadores que avanzaba lenta, pero segura, hacia la mesa presidencial.

La lentitud se debía sobre todo a los abrazos largos y reposadas felicitaciones  de autores literarios, colegas de Merino. Tyler Fisher y Angelina aprovecharon para iniciar una amistad que perdura.

–¿Qué escribes tú? –preguntó Tyler a Angelina.

–Sobre todo, cuento literario –le contestó Angelina con una sonrisa–.También tengo publicados tres poemarios y siete cuentos infantiles.

–Me interesa –dijo su compañero de fila–. Yo soy profesor de Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Londres y también lo he sido en la de Oxford.

Cuando llegaron a Merino, Angelina y Tyler ya eran amigos para siempre.

Tyler ha traducido cuentos de autores que le gustan. Así llevó a sus aulas el relato  de Angelina “El mendigo que dormía en un sofá isabelino”, convertido en The beggar who slept in a empire sofa.

Esto ocurrió hace unos años. Hoy Tyler es decano del Honors College y sabio catedrático de Lenguas y Literaturas en la Florida Gulf Coast University, y así ha montado un puente entre América y España.

El miércoles 17 de julio de 2024 Angelina y yo mantuvimos una comunicación con Tyler Fisher en un Virtual Translation Workshop, en el que varios colegas y alumnos suyos trabajaron bajo su dirección un poema del libro de Angelina Recuerdos y presencias que lleva por título “Volverán”. En el citado Taller de Traducción Virtual participamos por zoom el profesor Tyler, Angelina, yo mismo, que he sido muchos años traductor al español del inglés, francés y alemán, y colegas y alumnos de Tyler. Ellos leyeron el poema, lo estudiaron, profundizaron en él, incluso lo transformaron y acordaron una versión final en inglés, que reproduzco delante del poema de Angelina:

 

 

THEY WILL RETURN

Days gone by will return

just like rain

against my window.

 

A friend once told me:

“Don’t rush!

If you’re always in a rush,

you will lose out.”

 

In the early mornings of July,

the hours sing

joyful and awake.

 

The fierce waves,

always at the beach,

await my early morning

return.

 

VOLVERÁN 

 

Volverán los días del pasado 

como vuelve la lluvia 

a mi ventana. 

 

Me lo dijo un amigo: 

No vayas tan deprisa. 

Si corres todo el tiempo, 

saldrás perdiendo. 

 

Mañanitas de julio, 

suenan las horas 

alegres y despiertas. 

 

Siempre están en la playa 

las olas bravas, 

esperan que yo llegue 

muy de mañana. 

 

 El arte de la traducción permite ser fieles al texto original y a la vez jugar con las palabras, encontrar nuevos significados y enriquecer composiciones, como el profesor Tyler Fisher ha hecho con prosas y versos famosos de la literatura española.

En fecha tan reciente como el 22 de diciembre de 2025, como yo le había enviado a Tyler dos caras repetidas del poema de Angelina “De posaderos que no tienen sitio” Tyler nos ha contestado con el siguiente poema en castellano:

Jano

He leído

una cara del poema,

tú la otra:

un enero

se deshace

en febrero,

y el filo de la luz ha sido

tal que ya no brota

ninguna vid ni tema

en verso

llano y entero.

 

Jano era el dios romano de dos caras. Así hoy diciembre dará paso a enero, y Tyler, Angelina y yo despediremos esta Navidad para felicitarnos el Año Nuevo 2026 “en verso llano y entero”.   

14 de diciembre de 2025

El sentido profundo del belén

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

Nos cuenta Ani, la joven peruana que desde hace muchos años viene a limpiar nuestra casa una vez a la semana, cómo ha tenido que hacer una larga cola para visitar el belén instalado en el Ayuntamiento de Madrid.

Y es que el belén o nacimiento sigue siendo para la gente sencilla la representación más cercana del misterio de la Navidad, que no es otro que la encarnación de Cristo, de Jesús, de Dios que se hace Niño para salvarnos.

Esas colas de creyentes se suman a los pastores que, como cuentan los Evangelios, fueron con sus ovejas a adorar al Niño Dios atendiendo al anuncio del ángel.

No digo que a este pueblo llano no le atraiga contemplar las luces que iluminan las calles principales de las ciudades, pero no se quedan en ese reclamo para el turismo, como hacen quienes viajan a Vigo para comprobar si la temprana iluminación de esta urbe hace honor a su fama.

Circula por el wasap un mensaje anónimo que sintetiza hermosamente la catequesis que representa el belén para quienes, como los pastores de los Evangelios, saben descubrir en un Niño reclinado en una cuna a Dios que ha venido al mundo haciéndose hombre para salvarnos.

Sigue diciendo el citado wasap que, en una civilización que nos empuja a vivir con prisa, el belén educa en la contemplación, invita a detenerse en los detalles. Y así evangeliza sin palabras, es una catequesis que transmite la fe de manera sencilla.

Doy las gracias al anónimo autor de este wasap, que nos ayuda a descubrir el sentido profundo de la Navidad, que no es otro sino que Dios se hace Niño para salvarnos.

Esto me recuerda que aún no he puesto el belén –yo prefiero decir el nacimiento– que estos años centro en el misterio, o sea en el portal con la cuna del Niño Jesús, María y José, y la mula y el buey que, según la tradición, dieron calor al Niño Dios.

Y dependiendo del espacio que tenga, añadiré otras figuras, sin que falten los Reyes Magos, que siguiendo una estrella fueron al portal para ofrecer al Niño Dios oro, incienso y mirra. Y hoy nos traen a nosotros, y de modo especial a los niños, que escriben y envían a los Reyes sus cartas, los regalos que les hayamos pedido.

Hermosas tradiciones que el ruido del superficial consumismo no logra hacer desaparecer.

7 de diciembre de 2025

Vladimir Putin, la maldad personificada

 Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

No soy ningún experto en el intrincado mundo de la política tanto interior como exterior de la Federación de Rusia.

Pero, al proponerme en este blog escribir una contundente condena moral del dictador ruso Vladimir Putin, han pesado en mi decisión de hacerlo las últimas actuaciones del presidente de Rusia.

Desde que el 22 de febrero de 2022 Putin ordenó invadir Ucrania en la por él denominada “operación militar especial”, se han sucedido los crímenes de guerra que por lo demás son propios de todo conflicto bélico. Pero en el caso de la ya conocida como guerra de Ucrania, el 17 de marzo de 2023 la Corte Penal Internacional dictó una orden de detención contra Vladimir Putin, acusándolo de crímenes de guerra.

Pero más que esta sanción de la Corte Penal Internacional, ha pesado en mi repulsa al líder ruso, hasta el punto de ver encarnada en él “la maldad personificada”, su imagen sonriente de satisfacción en la conducta reprobable a mi juicio.

Se le ve sonriente y satisfecho de haber hecho esperar cuatro horas a la delegación negociadora estadounidense de paz. ¿Estaría Putin en Moscú o en alguna otra de sus residencias conocidas o desconocidas?

Este antiguo agente de la KGB, no contento con haberse anexionado Crimea en 2014, ante la pasividad internacional, ejerce en el interior de Rusia una cruel represión de toda disidencia, denuncia o menoscabo de las libertades, con encarcelamiento o sospechoso suicidio de los protagonistas de tales denuncias.

Pero lo que ha colmado el vaso de mi repulsa a la persona y la conducta de Vladimir Putin es el traslado forzoso a Rusia de miles de niños ucranianos para ser transformados en ciudadanos rusos, o ser objeto de canje por otros prisioneros hechos por Ucrania.

Ante todo esto, me causa verdadera repulsión el rostro de un Putin relamido y sonriente, con la cortinilla de sus cuatro pelos, gozándose en su poderosa maldad.

Ya está pensando en invadir países bálticos como Estonia, Letonia y Lituania.

¿En el tablero de la política internacional se pregunta alguna vez a los ciudadanos de los países ocupados y anexionados si quieren formar parte de las nuevas federaciones?

 

         

 

 

 

 

 

 

 

30 de noviembre de 2025

La Transición

Las palabras y la vida 

Alberto Martín Baró

En estos últimos días del mes de noviembre observo, desde la ventana del salón de nuestra casa madrileña, cómo a la luz de la tarde le sigue de repente la oscuridad preludio de la noche. No hay gradación en este cambio, ni atardecer lento, sino transición brusca.

Al utilizar esta palabra, aunque no tenga nada que ver, no he podido por menos que pensar en la Transición que, tras la muerte en la cama del caudillo o dictador –elija cada cual el epíteto que prefiera– Francisco Franco, trajo a España la democracia y la concordia entre españoles del signo ideológico o político que fueran.

Las Cortes franquistas se hicieron el harakiri para dar paso a unos Parlamentos abiertos a todo tipo de ideologías y creencias.

Hitos cruciales de esta Transición fueron la proclamación del Rey Juan Carlos, quien con sus aciertos y sus errores fue un actor clave de la Transición a la democracia.

De hondo calado fue asimismo la elaboración de la Constitución que contó con el respaldo de una mayoría de españoles: un total de 15.706.078 españoles votaron a favor de la Constitución Española en el referéndum del 6 de diciembre de 1928, votos que representaron el 88,54 % de los emitidos en aquella consulta popular.

Nunca antes en la historia de España un texto constitucional había contado con tal grado de consenso.

Como toda obra humana, la Constitución Española contiene aciertos y, a juicio de ese porcentaje de discrepantes, errores, pero, insisto, contribuyó a una concordia inédita entre españoles.

En la actualidad y ya desde el gobierno nefasto de José Luis Rodríguez Zapatero, seguido y amplificado en sus errores por el hoy presidente del Gobierno Pedro Sánchez Castejón, este gobernante,  sus ministros  y el PSOE, el partido político que los sustenta, están tratando por todos los medios a su alcance de destruir la concordia de la Transición, la democracia de las libertades y de la separación de poderes.

Y por si este intento de destrucción no fuera poco, va acompañado de ingentes casos de corrupción que atañen a presidente Pedro Sánchez, a su familia más cercana y al PSOE, el partido político que los secunda.

Es hora de que los ciudadanos nos manifestemos en la calle y pongamos todos los medios de que disponemos para evitar que quienes deberían ser los garantes de la Transición que trajo a España la libertad y la democracia arruinen estos logros.

Cuando estaba escribiendo este blog, me llega la noticia de que el 28 de noviembre el Tribunal Supremo ha enviado a prisión a José Luis Ábalos y Koldo García. ¡Ay Pedro Sánchez, cuando las barbas de tu vecino veas pelar...!